Un día con Erik Satie es una delicada propuesta escénica inspirada en el universo poético, musical y cotidiano del compositor francés Erik Satie. Concebida como una idea original de la Orquesta Lutecia, dirigida por Alejandro Sandler, que encargó especialmente su creación, la obra cuenta con adaptación, actuación y dirección de Clara Rozzi.
El espectáculo invita a grandes y chicos a sumergirse en un mundo donde la imaginación, el humor y la música se entrelazan para descubrir la belleza de los pequeños gestos.
La obra recorre escenas inspiradas en la vida y la obra de Satie, combinando interpretación teatral y música en vivo en un clima íntimo y evocador. El universo del célebre compositor cobra vida en un espectáculo que celebra la fantasía y la creatividad.
La propuesta cuenta con las interpretaciones de Joaquín Chibán y Diana Gasparini en violín, Mariana Barbera en viola y Maricel Turkovich en cello, junto a un coro de niñas y niños dirigido por Nancy Arrascaeta. La asistencia de dirección está a cargo de Guillermina Leiva, con la colaboración de Alberto Jáuregui Lorda.
Un proyecto profesional y participativo
Un día con Erik Satie se desarrolla también como un proyecto profesional y participativo, concebido como un espacio de encuentro entre artistas profesionales y miembros de la comunidad local. La propuesta busca generar oportunidades de participación en una creación escénica profesional, integrando a niños, niñas y adultos al proceso artístico y a la experiencia del espectáculo.
En esta edición, participan también como actores y actrices voluntarios de City Bell/Gonnet Cesia Siruk y Bautista Carassale junto al coro de niñas y niños. Su participación forma parte integral de la propuesta artística y enriquece la obra a través del encuentro, el intercambio y la creación colectiva.
El proyecto apuesta así por el desarrollo de nuevas experiencias escénicas participativas que acerquen el teatro y la música a la comunidad, generando espacios de encuentro, expresión y creación compartida.
Una experiencia artística para disfrutar en familia, donde la música y el teatro invitan a mirar el mundo con la curiosidad, la ternura y el asombro que caracterizaron a Erik Satie.










